LIBRERÍAS EN ESPAÑALIBRERÍAS EN IBEROAMÉRICADISTRIBUIDORES ESPAÑADISTRIBUIDORES IBEROAMÉRICA
LIBRERÍAS EN ESPAÑALIBRERÍAS EN ITALIA
ESPAÑAIBEROAMÉRICA
NOTICIASREVISTA DE PRENSAAUTORESENTREVISTAS
EspaÑolINGLÉS
Entrevistas
Javier Arias Artacho: "'La sombra de Masada' es un intento de conciliar una literatura atractiva con uno de los enigmas insondables para la humanidad"

"La sombra de Masada es un intento de conciliar una literatura atractiva con uno de los enigmas más insondables para la humanidad: la supuesta resurrección de un hombre crucificado siendo Poncio Pilato gobernador de Judea. Es una forma de acercarnos al siglo I y a la realidad que conllevó este acontecimiento para muchos seguidores de aquel rabí. Este es el contexto en el que se desarrolla la historia de unos rebeldes zelotas que se refugian en la inexpugnable fortaleza de Masada, donde resistirán el asedio de las legiones romanas entre los años 72 y 73 d.C., hasta que supieron que su destino era la muerte o la esclavitud. Y decidieron suicidarse", explica Javier Arias Artacho sobre su nueva novela.



- ¡No nos cuente el final!

- No lo hago. Al comenzar la novela ya se sabe que esto ha sucedido. Es más, es un hecho histórico. El sacrificio de estos rebeldes es muy conocido, sobre todo entre los judíos. Sin embargo, yo no le doy el enfoque épico y de heroísmo que le dan ellos.

- ¿Qué quiere decir?

- Simplemente que La sombra de Masada apunta al sinsentido de aquella decisión, aunque el lector pueda llegar a comprender sus motivos.

- La novela llega a ser hipnótica, es decir, como se suele decir habitualmente, llega un momento en el que el lector se siente tan atrapado por la historia que no la puede abandonar. ¿Cómo consigue esto contándonos primero el final?

- Para empezar, esta es una técnica muy común en la literatura, y a veces no importa tanto saber el final, sino el desarrollo de la trama. De todas maneras, en La sombra de Masada sabemos el final de la fortaleza judía, pero no el final de sus protagonistas. Creo que debe quedar claro que la historia de la novela trasciende a la historia de Masada. Es decir, Masada es parte de esta novela, es el pilar que le da sentido, pero no sería nada sin la combinación con Jerusalén y Galilea.

- ¿La vinculación con estos escenarios y la historia de los nazarenos la define como una novela cristiana?

- No creo que debamos hablar de una novela cristiana. Creo que es una historia que puede leer cualquier lector, sea creyente o no, e identificarse con ella. Lo que sí es cierto es que fue narrada por un escritor cristiano que huye de los estereotipos de hoy en día. En la actualidad, el calificarla como novela cristiana podría desanimar a un público alejado del cristianismo. Y esto es algo que desearía evitar.

- ¿Tan mala prensa cree que tiene la novela cristiana?

- Sí, lamentable e injustamente, sí. Pero es a causa de la sociedad en que vivimos. El problema es que esa definición puede sugerir una literatura marginal, destinada simplemente para creyentes. Y en mi caso, insisto, procuro evitar esto. Sí le puedo decir lo que no es.

- Adelante.

- En la literatura actual, es bastante habitual acercarse a los hechos narrados por los evangelios desde la falta de respeto, la frivolidad y, lo que es más grave, desde una torpe manipulación. Deformar la historia y ofender es sinónimo de ventas. Todo el mundo sabe que, hoy por hoy, atacando y vejando cualquier postulado que defienda la Iglesia Católica, obtenemos un bestseller. Eche un vistazo a las librerías, y a la gran pantalla, claro. Esta literatura definitivamente no es la mía.

- ¿Cree que este enfoque lo convierte en un escritor diferente?

- Creo que sí. En España hay grandes escritores que actualmente intentan escribir alejados de esta corriente anticristiana. Perdone el término, es que no sabría definirlo de otra manera. Pero es cierto que son muy pocos, y que yo me cuento entre ellos. 

- ¿Entonces, cómo cree que podríamos definir a La sombra de Masada?

- Sinceramente, creo que no deberíamos definirla de ninguna manera. Voy a ponerle un ejemplo que creo responde a lo que estamos tratando. Jesús de Nazaret utilizaba historias que nada tenían de religiosas para transmitir alguna enseñanza especialmente difícil. El público de esta manera digería mejor lo que se les quería transmitir. Pero en sí, las parábolas no eran religiosas. Eran un producto de la realidad cotidiana del pueblo judío. Fue la cultura cristiana la que les dio una lectura religiosa, como es normal. Yo creo que con mi forma de escribir sucede algo semejante. Cualquiera puede leerla y disfrutar con ella. Pero, quizás, el creyente advertirá más cosas que una simple historia.

- Personalmente, ¿qué espera de esta novela? ¿Cree que puede ser un éxito?

- Yo no puedo contestarle a eso. Creo que todos tenemos esa ilusión cuando acabamos nuestro trabajo. Una novela siempre es un interrogante. Nunca se sabe cómo funcionará hasta que sale al mercado. Sin embargo, no sé si por ceguera o por ilusión, creo que este libro tendrá buena acogida entre el público, porque tiene todos los ingredientes que demanda el mercado literario para serlo.

- Sobre todo el del misterio, ¿verdad?

- Pues sí. Es algo que alienta toda la obra y que no la abandona hasta el final. Considero que es un punto fuerte de la novela. Es más, creo que la historia de Simón está construida desde el misterio, pero como todas nuestras vidas. Simón es un judío normal del siglo I, como nosotros somos hombres normales de nuestro siglo. Sin embargo, si observamos bien, nuestras vidas están llenas de misterios. Esto es algo que nuestra cultura positivista no sabe descubrir, pero eso no niega que haya muchas cosas que no podemos descifrar simplemente con nuestros sentidos.


Imprimir

Enviar por correo

Ver ficha de autor

Volver al listado de entrevistas